

Hace un año, exactamente el 29 de octubre, los habitantes del Estado de Tabasco sureste Mexicano, se vieron sorprendidos por la peor de las inundaciones registradas en décadas y una de las catástrofes más dramáticas en la historia del pueblo mexicano.
La planicie tabasqueña recibe el agua que baja de Chiapas por el río Grijalva y de Guatemala por el río Usumacinta. El aumento en el nivel de estos afluentes produjo el desbordamiento desmedido que llevó al Estado a vivir éste desastre natural.
La planicie tabasqueña recibe el agua que baja de Chiapas por el río Grijalva y de Guatemala por el río Usumacinta. El aumento en el nivel de estos afluentes produjo el desbordamiento desmedido que llevó al Estado a vivir éste desastre natural.
